A veces mis pensamientos son tan oscuros y dramáticos que me avergüenzo de ellos. Ya pasó la taquicardia, estoy a 72 al minuto. Ahora que estoy calmado puedo pensar en mierdas con tranquilidad.

A veces no sé si vivo una mentira, necesito tantas cosas pero tan solo el hecho de desearlas sería capaz de desmoronar esta parafernalia que llamo vida. Hay mucha gente que necesito a mi lado y no puedo tenerla. Y desearlo, duele.

Luego me analizo y digo "maikel, sigues respirando, comiendo, cagando y demás ¿de verdad crees que las necesitas?". Sinceramente depende de para qué, no se trata de una necesidad básica ni de supervivencia. Es una necesidad moral, soy feliz teniendo a ciertas personas cerca.

Hoy estoy abrumado, tengo un exceso de información. Hasta que no me vaya a dormir y procese no me recuperaré. Le he dado demasiadas vueltas hoy a demasiados asuntos diferentes, me he perdido en mis divagacaciones, mis pajas mentales.

Siento una amalgama de sensaciones ahora mismo que me crea confusión. Hay días que no tengo fuerzas para estar conmigo mismo, hoy es uno de ellos. Me cuesta muy poco entender lo que sienten los demás, tengo empatía de sobra para eso, pero hoy me cuesta bastante entender lo que siento yo mismo. Tengo que darle varias vueltas hasta que llego a entenderlo.
El dramatismo llega en momentos como éste, que no sé si estoy triste o alegre ni encuentro razones para una opción ni otra.

Pufff. Basta.

Debería y voy, a fumarme el cigarro 101 del día y luego irme a dormir, paso de encajar día. Ya me despertaré.

En el fondo lo que tengo ahora mismo es un conflicto de facetas, de diferentes Maikeles dentro del mismo cuerpo. Empujan por ver quien manda. Que asco, acabo de repetir los antibióticos.

Me está costando levantarme e irme a la cama porque para mí es como si el día no hubiera terminado, necesito hacer ALGO antes de acostarme.